JAZZ-TA BIEN…PRESENTA: BLUES (02) ESTRUCTURA

JAZZ­-TA BIEN…PRESENTA: BLUES

 

EPISODIO 0000(02) – BLUES (Estructura) (Período: Siglo XIX – Actualidad)

No sería posible la música del siglo XX – XXI sin el Blues.

ESTRUCTURA:

Los temas cantados proceden de los “hollers” (canciones de trabajo a capella) en su mayoría con temáticas profanas, de estilo muy libre, normalmente construidos sobre escalas pentatónicas y, por tanto, con entonaciones muy inestables (que posteriormente se denominan blue-notes), se cantan individualmente y luego se les añaden distintos acompañamientos (guitarra o banjo).

Estos cantantes guitarristas hacen la estructura de los “hollers” más rígida de lo tradicional y, para ello, cogen la estructura de la balada tradicional americana que era un canto narrativo (contaba una historia) de origen europeo y que se había establecido en el sur de Estados Unidos. Cada estrofa tenía tres versos: en el primero estaba en la tónica, en el segundo en la subdominante y, en el tercero, en la dominante que resuelve en tónica. Los intérpretes de blues lo que harán será repetir el primer verso (también por influencia de los “hollers”) y pasaron de la estructura ABC a la estructura AAB. Cambiaron la tercera persona en la que solía cantarse las baladas por la primera persona del cantante, que se convierte en protagonista y comenzaron a utilizar una vuelta a la tónica en la repetición del verso.

Los instrumentos van a ser mayoritariamente, la guitarra, el banjo, el violín y algunos instrumentos de percusión, acompañando a la voz. Los intérpretes varones normalmente tocan y cantan al mismo tiempo, mientras que las mujeres solían ser vocalistas acompañadas por hombres. También tenemos evidencias de pequeños conjuntos como dúos (de guitarras, guitarra y armónica, guitarra y piano;…) y, excepcionalmente, grupos más amplios. A los instrumentos de cuerda se le suelen añadir golpes percusivos, deslizamiento de la cuerda, vibratos, riffs, licks y otros elementos sonoros y tímbricos procedentes de la música africana.

Características

  • Improvisación y variación constante tanto en la melodía, en el acompañamiento y en las letras (lo cual venía favorecido por la estructura AAB)
  • Experimentación con la calidad y cualidad del sonido, tanto en voz (común el falsete, gemidos, gruñidos…), como en instrumentos (golpes, percusiones, vibrato, etc.).
  • Las letras son distintivamente profanas y explícitas, pero con dobles sentidos y significados ocultos.
  • El instrumento como segunda voz. La estructura va a tender a ser responsorial (pregunta-respuesta), contestando el instrumento a lo dicho por la voz.
  • Forma AAB de 12 compases. Al principio esto todavía es bastante variable, Las formas musicales más habituales son de doce, ocho o dieciséis compases, basadas en acordes tónicos, subdominantes y dominantes.
  • Progresión armónica I-IV-I-V-I, aunque aún estaba poco definida en sus orígenes.
  • Melodía en arco (grave-agudo-grave)
  • Entonaciones melódicas variables (“blue-notes”)
  • Recurrencia de riffs y licks.
  • Ritmo mayoritariamente trocaico (golpe fuerte + golpe débil), de origen europeo, que ve desplazado los acentos, se juega mucho con la longitud de las sílabas y se combinan con el ritmo yámbico (inverso al trocaico).

Letras

En origen las letras consistían, lo más probable, en una única línea repetida tres veces, más adelante se basa en una única repetición de una línea seguida por una línea final, se convierte en estándar. Estas líneas solían ser cantadas siguiendo un patrón más cercano a un dialogo rítmico que a una melodía.

Estilo/Género 

La melodía no va con el sentido de la clave que rige en la música europea occidental tradicional de escala “mayor” y “menor”, no es una música diatónica, la música diatónica está basada en las escalas do-re-mí, construidas con base en una sucesión de tres notas tónicas, seguida de una semi-tónica y creada según la clave. Así podemos transportar la misma melodía a otra clave. El blues no está basado en el sentido de la clave, y esto porque cuando los afroamericanos comenzaron a hacer música en América, enfrentados a la música europea, adaptaron con rapidez su sentimiento musical pentatónico al sistema tonal europeo.

El problema estaba en las dos notas que les faltaba para la “octava”: la tercera y la séptima. Al inicio simplemente tocaban o cantaban por “inseguridad” unas veces, la tercera menor y otras la mayor, así igualmente con la séptima, sin tener como referencia la “academia” europea.

Este uso de las dos notas (tercera y séptima) se denominó blue-note, más tarde con el Be-Bop, los músicos añadieron una nota más, la quinta disminuida.

La técnica de construcción es la siguiente: con frecuencia ocurre que un acorde usual de tónica o dominante se encuentra debajo de una blue-note de tal modo que por ejemplo, se toca en el bajo la tercera mayor y en el soprano la menor. Produciéndose combinaciones disonantes que pueden interpretarse como una fricción entre dos sistemas armónicos distintos: las estructuras de acordes correspondientes a la tradición europea y las  blue-notes  de la línea melódica que procede de la música africana. Con esto lo que se crea es una suerte de tensión y resolución, lo que es en suma la parte fundamental del desarrollo melódico, armónico y rítmico del jazz.

Durante las primeras décadas del siglo XX, el blues no estaba claramente definido en términos de progresión de acordes. Había una gran cantidad que utilizaban una estructura de ocho compases y estructuras de compases menos frecuentes, como la progresión de nueve compases.

El desarrollo básico de una composición blues es de doce compases en un compás de 4/4 o (raramente) en un compás de 2/4. Los temas lentos suelen tocarse en un compás de 12/8 (4 pulsos por compás, con 3 subdivisiones por cada pulso).

Hacia los años treinta, los acordes  asociados suelen estar compuestos normalmente por tres acordes distintos, que son tocados a través de este esquema:

En paréntesis están los acordes opcionales que pueden reemplazar a los anteriores, de no usar las modificaciones, hay que repetir el acorde anterior. El gráfico está escrito con números romanos por la relación armónica de un acorde con otro. El I será el primer grado de la escala, el IV el cuarto grado y V el quinto grado de la escala. Todos acordes dominantes (tríada mayor con séptima menor).

Estos ejemplos están en Do, también es común tocarlo en otras tonalidades como en Fa o Sib (si es para formación con vientos, como en el caso del jazz) o en La o Mi (si es una formación con base de guitarras), para buscar una mejor sonoridad.

Dada esta particularidad del estilo de repetir la base rítmica, hay que ser verdaderamente ingenioso para lograr una melodía interesante. Con el tiempo se han desarrollado modificaciones a esta progresión original como por ejemplo:

Existe la posibilidad de sumar la modificación del final (últimos dos compases), también llamado “turnaround” (giro o vuelco), para hacer un mayor énfasis en el final de la estructura de 12 compases. Agregando esta modificación la progresión original terminaría quedando de la siguiente manera:

Las letras generalmente terminan en el último golpe del décimo compás o en el primero del undécimo compás, siendo los dos últimos compases un momento de ruptura instrumental, la armonía de estos compases de ruptura (turnaround) puede ser compleja, consistiendo algunas veces en notas sueltas que modifican el análisis del tema por completo. El golpe final, al contrario que los anteriores, suele estar casi siempre en la séptima dominante, para darle tensión al siguiente verso del tema.

Melódicamente, la estructura, está marcada por el uso de terceras, quintas disminuidas y séptimas menores de la escala mayor correspondiente. Estos tonos pueden reemplazar los tonos naturales de las escalas o añadirse a las mismas escalas, como en el caso de la escala pentatónica menor de blues, donde la tercera y séptima menores reemplazan a las mayores y la quinta disminuida se añaden entre la cuarta y la quinta.

Mientras que la progresión armónica de la estructura de doce compases es la más utilizada, uno de los aspectos más revolucionarios es el uso frecuente de las terceras, las séptimas e incluso de las quintas en la melodía, junto con el crushing (tocar dos notas adyacentes al mismo tiempo, por ejemplo como las segundas disminuidas) y el sliding (similar a las notas de adorno).

Mientras que un músico clásico suele tocar una nota de adorno distintivamente, un guitarrista, o un armonicista, tocará glisando, «golpeando las dos notas para soltar a continuación la “nota de adorno”». En las progresiones de acordes, las tónicas, subdominantes y dominantes suelen tocarse como séptimas dominantes, siendo la séptima menor un componente importante de la escala. El blues suele tocarse ocasionalmente en una escala menor, diferenciándose esta de la escala tradicional en el uso ocasional de la quinta en la tónica (cantada por el músico o por el instrumentista principal con la quinta justa en la armonía).

El blues en escalas menores suele estar estructurado en dieciséis compases en vez de doce, al estilo del gospel, algunas veces, se utiliza una escala dórica para los blues de escalas menores, siendo la nota menor la tercera y séptima, pero la mayor correspondiendo a la sexta.

Los shuffles refuerzan el ritmo, formando un efecto repetitivo denominado groove. Los más simples, utilizados en el blues electrico, el rock o en el be-pop inicial de posguerra, consistían en un riff de tres notas de las cuerdas graves de la guitarra; el groove se creaba cuando se interpretaba este riff con el bajo y la bateria. Asimismo, el walking bass era otro recurso que permitía crear efectos groove.

Consta de ocho notas. Un ejemplo  puede encontrarse en la siguiente tablatura que muestra los primeros cuatro compases de una progresión en Mi:

Mi7                  La7                  Mi7                  Mi7

Mi  |——————-|——————-|——————-|——————-|

Si  |——————-|——————-|——————-|——————-|

Sol |——————-|——————-|——————-|——————-|

Re  |——————-|2–2-4–4-2–2-4–4|——————-|——————-|

La  |2–2-4–4-2–2-4–4|0–0-0–0-0–0-0–0|2–2-4–4-2–2-4–4|2–2-4–4-2–2-4–4|

Mi  |0–0-0–0-0–0-0–0|——————-|0–0-0–0-0–0-0–0|0–0-0–0-0–0-0–0|

El blues dentro del jazz difiere en gran medida de otro tipo de géneros musicales suele tocarse en el acorde V a través de los compases 9 y 10, enfatizando la estructura tónica tradicional (resolución tónica sobre el subdominante), esta cadencia final de acordes V-I conlleva por sí misma un gran número de variaciones, siendo la más básica de ellas la progresión de acordes ii-V-I en los compases 9, 10 y 11. A partir de este punto, la aproximación dominante (acordes ii-V) y la resolución (acorde I) pueden alterarse y sustituirse casi indefinidamente, incluyendo, por ejemplo, la omisión completa del acorde I (compases 9-12: ii | V | iii, iv | ii, V |). En este caso, los compases 11 y 12 funcionan como una extensión del turnaround para el siguiente coro.

La escala pentatónica de blues siempre incluye una 5ª disminuida y resuelve en la 5ª justo en la tonalidad en la cual se esté ejecutando la progresión (shuffle), es importante recalcar que la ejecución de esta escala es para improvisación de solos instrumentales, casi siempre en la guitarra.

Con todo, tu intuición y oído te dará las líneas del Blues, está dentro de ti.

Pedro Solveira / RKV Radio.

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