Camariñas, donde el encaje se hace arte.

Si hay una estampa típica  de la Costa da Morte, son el grupo de palilleiras de Camariñas, que con grandes dosis de paciencia, van tejiendo esos preciosos encajes de bolillos que son exportados a todos los lugares del mundo. Una labor totalmente artesanal, realizada a mano entrelazando hilos sobre una almohada siguiendo un dibujo previamente realizado en cartón.

El encaje en Galicia se remonta hasta el lejano siglo XV, su presencia se localiza casi al mismo tiempo en toda Europa, aunque en el caso de los pueblos de la península iberia, tal vez fuera un poco anterior por sur relaciones comerciales con oriente. Pero fue con el reinado de la dinastía de los Asturias, en los siglos XVII, cuando este tipo de labor alcanza un gran desarrollo, con influencias notables de Francia y Flandes. Muchos gallegos sirvieron como soldados en los llamados Tercios Flamencos, los cuales también contribuyeron a importar técnicas de encaje a Galicia, incluso algunos soldados regresaron a estas tierras casados con mujeres que conocían estas técnicas de encaje.

El encaje se practicaba antiguamente en todo el litoral Gallego, desde A Guarda hasta Viveiro, pasando por la ciudad de Pontevedra que era la localidad donde más mujeres llevaban a cabo esta práctica, para desde aquí extenderse a localidades del interior de la comunidad. Pero porque el encaje se refleja especialmente en la Costa Da Morte ? Bueno, se especula que el aislamiento que durante décadas asolo esta parte de Galicia, contribuyo a su desarrollo minimalista, para de alguna forma reforzar la mermada y escasa economía local, basada especialmente en la pesca y agricultura. De esta manera el encaje salió reforzado y en los siglos XIX y primera mitad del XX, la mayor parte del encaje que se confeccionaba en toda la comarca se exportaba a países como Cuba, Mexico o Argentina.El motivo de que Camariñas fuese referencia, es que desde su puerto partían esos maravillosos encajes hacia otros continentes, es fue el motivo de que esta aldea marinera pasara a ostentar la capital den Encaje en Galicia.

Claro también llegaron los tiempos de vacas flacas para el encaje, los años sesenta fueron críticos para esta labor artesanal, la emigración hacia otros lugares y la incorporación de la mujer al mundo laboral dio un esquinazo al encaje, a esto también hay que añadir el escaso valor que la sociedad otorgaba a esta práctica artesanal. Hoy afortunadamente los tiempos han cambiado y gracias a la promoción y ferias, Camariñas sigue celebrando por todo lo alto esa capitanía del encaje. Al pueblo de Camelle, le toco estar situado en el tramo de las desgracias costeras, donde más naufragios han acontecido, fue esta particularidad la que llevo en el año 1898 a la apertura de la Estación de Salvamentos Barbeito, cuya misión era prestar auxilio, salvar las cargas y dar buen fin a los barcos siniestrados. Los vecinos de Camelle están acostumbrados a un mar que arranca vidas, a una costa salvaje y a la solidaridad, una actitud que le sirvió para ser condecorados por la corona inglesa, después de prestar ayuda al buque ingles City of Agra, naufragado en 1897 y cuya campana se conserva, a modo de recuerdo, en la iglesia del Espíritu Santo, el templo de Camelle. Al final del pueblo, donde se encuentra el museo al aire libre de Man, el turista alemán que viajo a Galicia para quedarse. Man fue un anacoreta que vivió en Camelle, creando su particular obra artística, hasta que los chapapotes del Prestige lo consumieron de tristeza y murió el día de los inocentes de 2002.

 

Comenzamos a caminar en las proximidades de este museo, buscando la proximidad del mar y la cercana villa de Arou, una de las últimas referencias costeras habitadas hasta llegar a la localidad de Camariñas. Se abre un tramo salvaje de litoral que atesora la más alta siniestralidad marítima de todo el mundo. Caminamos hacia la ensenada de Xan Ferreiro. El camino desciende buscando la playa de Lobeiras, un asentamiento marinero donde pequeñas casas para guardar los aparejos de pesca y unas barcas sobre la arena, dan la pincelada de tranquilidad. Desde la playa se abre un tramo un tanto caótico, que debemos tomarnos con calma para localizar el mejor paso posible hasta el puerto de Santa Mariña, es pues una etapa montañera a nivel del mar. El puerto es una salida al mar de la aldea de Santa Mariña, situada unos cientos de metros por encima del mar y donde ya en siglo X existía un pequeño monasterio benedictino. El cenobio de Santa Mariña de Tosto sufrió varios ataques y saqueos por parte de los piratas, hoy solo existe como testimonio una pequeña capilla. Salimos del embarcadero cerca de las casetas, enfilando  el camino de la derecha, hacia la duna del Monte Blanco. Este es un arenal que gracias al empuje del fuerte y constante viento, cabalga hacia la cima de la montaña, elevándose 150 metros y convirtiendo a esta gran duna, en una de las más altas de Europa. No debemos subir a esta duna, ni tampoco pisar fuera de la senda, ahora caminamos por un ecosistema muy sensible, donde brota la camariña (corea común), la planta que da nombre a Camariñas y que en otros tiempos se extendía por toda la costa Gallega, hoy lamentablemente está en peligro de extinción. El paisaje es soberbio, la montaña a nuestra izquierda, a la derecha el océano y delante de nosotros la combinación de rocas y arena que dan paso a la Playa do Trece y la Punta Boi.

Es en este lugar donde quedó marcada buena parte de la historia trágica de estas costas, con naufragios ocurridos a finales del siglo XIX que dejaron grabado para siempre el nombre de Costa da Morte. Uno de los más importantes fue el encallamiento del Serpent, un buque de la corona británica, con una tripulación de 175 hombres que surcaba esta costa un 10 de noviembre de 1890 con destino a Sierra Leona. Un fuerte temporal empuja al navío hacia las rocas de Punta Boi, donde quedó encajado. Pese a los intentos de la tripulación por abandonar el barco, todo fue inútil y el duro mar arrastró para siempre a la mayoría de la tripulación y solo tres consiguieron milagrosamente alcanzar tierra. Las siguientes jornadas, el mar fue devolviendo un rosario de cadáveres, que finalmente fueron enterrados en un pequeño cementerio que pasó a llamarse, “cementerio de los ingleses”.

Desde el cementerio de los ingleses, el camino gira a la izquierda, ahora por una cómoda pista y con unas estupendas panorámicas de un nuevo tramo costero con la silueta del faro de Cabo Vilán. Tras la Punta dos Forcados, aparece la piedra del Oso, característica formación rocosa que semeja la silueta de un gran oso. El camino continua bien marcado hasta llegar a playa de Area Longa y después de un tramo entre pinos a la ensenada de Cabo Vilán. Las tragedias ocurridas en este tramo costero y las presiones del gobierno británico, aceleraron la instalación de un faro moderno en esta zona, el antiguo faro de vapor que funcionaba desde 1854, no resultaba operativo. Fue a comienzos de enero de 1896 cuando quedó emplazado el actual faro, que se convirtió en el primer faro eléctrico de España y declarado de Interés Nacional en 1933, su esbelta planta y la ubicación lo convierten en el faro perfecto a la vista.

Desde el faro retrocedemos hasta las instalaciones de la piscifactoría, todavía restan siete kilómetros para llegar a Camariñas, por el que es un camino cómodo que recorre un paisaje menos agreste. A la altura del campo de futbol, se divisa la atalaya del Monte Farelo, donde una pequeña ermita del siglo XVIII domina el horizonte. La senda continua pasando por la playa de Lagos y entra de esta forma en Camariñas a través de su puerto pesquero, dando por finalizada una de las rutas más intensas y bellas de la Costa da Morte.

Anxo Rial.

 

GUIA PRÁCTICA.

COMO LLEGAR. Para llegar a Camelle desde A Coruña hay que tomar la AG-55 hasta Vimianzo, para una vez allí desviarnos por la AC-432 hasta Camelle. Desde Santiago de Compostela a través de la AG-56, para desviarnos por la AC-544 hasta Negreira, Vimianzo y Camelle.

DIFICULTAD. Media.

ALTURA MAXIMA DEL RECORRIDO. 144 metros.

DISTANCIA: 24 kms.

TIEMPO. 7 horas

PUNTO DE PARTIDA Y LLEGADA: Camelle / Camariñas.

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