TravelAventura. A Rapa das Bestas.

A medida que me acerco noto el rumor del gentío, me cuesta abrirme paso, cientos de personas se apelotonan en torno a un ancestral escenario, un cercado de toscas piedras acumuladas por la mano del hombre, una división que delimita el espacio de la escena que estoy a punto de presenciar. Conozco el lugar, habitualmente desierto, en silencio y sin presencia humana. Hoy el calor del verano, el sudor y el polvo forman parte de la fiesta, son los ingredientes indivisibles que debo condimentar para disfrutar de estos momentos que solo se repiten una vez al año. Esto es A Rapa das Bestas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *