TravelAventura. Bienvenidos al Norte.

TravelAventura se va al norte, viajamos por el norte de España, enlazando pueblos desde Cantabria a tierras asturianas, visitando Santillana del Mar, Cangas de Onís, Covadonga y los famosos Picos de Europa, para finalizar el periplo a orillas del mar, disfrutando de un buen queso y una sidrina en Gijón. Todo viaje que se precie, tiene que estar acompañado de buena música y para ello hemos elegido para el programa de hoy a The Alan Parsons Project.                              Anxo Rial / RKV.

TravelAventura. Hayedo de Pandemineros.

En esta ocasión y para no perder comba con el otoño, TravelAventura se va a tierras asturianas, para desde el Puerto Ventana, emprender un viaje por un antiguo camino de vaqueros asturianos. Una ruta utilizada antaño para comunicarse con la zona de Babia, en León y que nos lleva a través del bonito hayedo de Pandemineros.

TravelAventura. Acantilados de Loiba.

Con la bonita ría de O Barquerio dan comienzo las rías altas de la provincia de A Coruña, una sucesión de apacibles ensenadas a cobijo de un impetuoso océano Atlántico. En medio, los acantilados dan paso a playas azotadas por el viento, de fuerte oleaje y de aspecto salvaje. La playa de Esteiro es el primer arenal hacia el sur, después del cabo de Estaca de Bares y cumple con todos los requisitos de una playa de las rías altas, es un lugar con un entorno muy  rural, donde los mismos prados de cultivo solo son frenados por el sistema de dunas de la playa.

 

Empezamos a caminar desde el aparcamiento que tiene la playa, desde allí y con dirección sur, cruzamos primero el arenal por una pasarela de madera que nos permite el paso a la orilla opuesta. El camino continua rodeando la playa, ahora por un bosque de eucaliptos, los mejores adaptados a este ambiente de salitre permanente. De esta forma recorremos toda la izquierda del arenal hasta llegar a punta de los acantilados que cierra esta ensenada. Un último vistazo a la playa y continuamos rumbo sur por la línea de acantilados, en un camino suave, muy llevadero y sin apenas desniveles importantes.

Llevamos recorridos tres kilómetros desde la playa de Esteiro, cuando aparece un nuevo arenal al fondo de los acantilados, es la playa de Picón, mucho más salvaje y complicada en su acceso, pero si queremos visitar el lugar, una escalera de madera permite descender de las alturas y caminar por su arena tostada, si no somos tan osados, unos bancos instalados en un mirador en lo alto del acantilado, permiten unas vistas descansadas de la playa y de todo el cabo.

 

Nos encontramos en los acantilados de Loiba, el lugar que se ha situado en el mapa gracias a la iniciativa de un habitante de la zona, Rafael Prieto quien solicitaba en el año 2009 al ayuntamiento un banco de madera, para que sus hijos adolescentes y sus amigos no tuvieran que sentarse en el suelo de los acantilados cuando acudían a contemplar las puestas de sol a “o pensadoiro”, lugar donde se asienta hoy el banco. Bautizado por unos escoceses que visitaron el lugar como el mejor banco del mundo, las redes sociales hicieron el resto. Hoy la gente acude al lugar para hacerse la foto o simplemente para contemplar las maravillosas vistas de los acantilados o la ensenada de Cariño, belleza que se agranda si coincide con alguna espectacular puesta de sol.