La Magia de Gaztelugatxe.

Hoy en TravelAventura nos vamos de costa, pero vasca, pues visitaremos uno de los lugares más emblemáticos de la rasa costera del País Vasco. Gaztelugatxe es sin duda uno de los escenarios más emblemáticos y visitados de todo el litoral. Una fortaleza que solamente conquistaremos tras subir los 241 peldaños de su escalinata.

Hace años casi se podía llegar hasta los pies de la misma escalinata con el automóvil, eran tiempo donde no existían las redes sociales y la difusión que estas ofrecen sobre lugares aparentemente desconocidos han terminado con el misterio del descubrimiento. A día de hoy, hay que ponerse a caminar desde la carretera en un largo descenso que nos deposita a la vera del mar y al comienzo del camino que culmina en lo alto del promontorio y en la ermita de San Juan.

El origen de la construcción  más antigua de Gaztelugtxe es desconocido, pero aparece citado por vez primera en escritos del siglo XI. Se habla de un monasterio de templarios y por escritos donde aparece la palabra castillo, se supone que el lugar era en la Edad Media, una fortaleza. El lugar sufrió varias desgracias entre ellas el acoso de Francis Drake, que saqueaba la ermita en 1053, adema de varios incendios, el último en 1978 donde la pequeña capilla fue pasto de las llamas. Una vez allí, la verdad es que uno se imagina un imponente y esbelto castillo, desafiante a los abismos de un acantilado que se pierde en las profundidades marinas.

El lugar también cuenta con una leyenda, por la cual San Juan desembarco en el puerto de Bermeo y dando tres grandes zancadas llego hasta los pies de la ermita, dejando de esta forma marcadas sus huellas en varios lugares del camino; en San Juan de Portalie, otra junto al caserío de Itsasalde y una tercera en el alto de Burgoa, para finalizar en las veras de la ermita, donde todavía es visible esta huella en una de las piedras del camino.

Desde el alto del promontorio, las panorámicas son excepcionales, desde allí toda la costa aparece recortada ante nosotros y la vista se pierde hacia el norte, en una sucesión de escarpados riscos que dan forma a la Isla de los Conejos y el Cabo de Machicaco. Un marco sencillamente espectacular y merece la pena el esfuerzo, que queda perfectamente amortizado por la magnífica atalaya en la que nos encontramos. Una vez repuestos y antes de bajar, no debemos olvidar tocar tres veces la campana de la ermita, en un símbolo de buena suerte hacia el caminante.

 

Para visitar el lugar, desde apareció en la serie JUEGO DE TRONOS, ya es necesario aprovisionarse de un tiket para acceder al lugar y de esta forma la Diputación Foral de Bizkaia ha definido un sistema para evitar las aglomeraciones y convertir la visita en un paseo agradable sin sufrir las largas colas. Las entradas están vigentes entre las 10 de la mañana y las 19.00 horas, fuera de esos horarios la visita no está sujeta a control.

Anxo Rial / RKV.